miércoles, 5 de agosto de 2009

Como no te das cuenta que no estoy aquí



Mis ojos se plasman en el azul
Me explicas cosas que no quiero entender
Solo disfruto esa voz húmeda del agua
Esa música del viento
Como no te das cuenta que no estoy aquí
Estoy con los pájaros que dibujan en el cielo
Su trayectoria divina, su camino hacia el futuro
Y las nubes danzan, muertas, inertes, hermosas
Como las horas de otoño
Como rosas secas en libros olvidados
Y soy volátil, frágil e invencible entre este cielo Ámbar
Como no te das cuenta que no estoy aquí
Con tu voz, con tu razón, con las respuestas desechas
Con los brazos caídos y la mirada infinita
Contemplo la inmensidad de este espacio
De este escenario, de nuestro mundo
Que cada día se hace menos nuestro.

Lluvia



Hoy te vi entre la lluvia
Te sentí en su delicadeza
Intente abrazarte
Pero no te dejabas
Porque eres infinita
Eres eterna en mi boca
Y el vacio dibujo los cielos
La inmensidad dibujo los mares y la tierra
Para que tu desmesurada belleza danzara junto a la solitaria noche
Teñida en estrellas y ángeles de niebla
Te veía en el todo de esta jadeante obra
Te creí mía, creí ser lluvia, ser parte divina
Pero llovía sobre mí
Desaparecías, te perdías fulminante entre las manos
Y estos sueños se fueron contigo
Se hicieron sangre
Y tú
Un ángel.

Nublado


Son esos días
Que decimos adiós
Rasguñamos los sueños
Olvidamos el tiempo
Las calle olor a flor
Luces de invierno
Disfruto más tus ojos
La belleza de tu canción

Dibujamos el sol
Con pinceles únicos
Y soñamos nuestro futuro
Sin razón
Somos felices por hoy