lunes, 15 de febrero de 2010

domingo, 14 de febrero de 2010

02:05 AM

Deléitame con exquisitos dibujos adyacentes a tu escultura
Sublime tu avaricia incisiva de poseerme, de digerirme
Volátil aroma me hipnotiza, cautiva y hiere mis preguntas
Esas preguntas que te clavan a la tierra como sauces que lloran su vida
Haciendo de ellas una tragedia hermosa.
A los ojos de nuestra herida somos dioses ahogados en una profunda
Odisea escrita en las flores de primavera
Letras que viajan en cada tacto que reciben sus pétalos.
Es por eso que nuestro amor es trascendente, al silencio, al rechazo
Incluso a su hábitat extraño, deforme y voraz.
Es así como mi voz se apaga en la tuya y mi boca se disuelve en tu espalda
Hiriente a mi calma, a mi sangre y a mí sueño.
Ese es nuestro amor.